Nota del editor: esta es la respuesta a una de las diferentes preguntas que los oyentes del pódcast Ask Pastor John le hacen al pastor John Piper.
Imagina que eres un creyente recién convertido —nuevo en la fe— y tu madre no es creyente; es una mujer que ha luchado contra el cáncer cuatro veces. Pero ahora se le acaba el tiempo y pareciera que está perdiendo su batalla final. ¿Qué le dices cuando el reloj corre, lo que está en juego es eterno y tú eres nuevo en la fe? Hoy en Ask Pastor John: no dejes que muera sin antes decirle esto.
«¡Hola, pastor John! Mi nombre es Ethan, de Newcastle, Inglaterra. Mi madre, quien ha luchado contra el cáncer cuatro veces desde que tenía 18 años, enfrenta ahora lo que parece ser su lucha final a los 51 años. Con sólo dos años como creyente, tengo el corazón destrozado al saber que ella podría fallecer sin la paz que se encuentra en Cristo. He compartido el Evangelio con ella y seguiré haciéndolo, confiando en la soberanía de Dios. Mientras permanezco a su lado para consolarla, ¿cómo puedo, como cristiano joven, manejar esta difícil situación de una manera que honre a Dios y refleje su amor a mi madre?».
Ethan, no sé si hemos grabado esto a tiempo. Puede que tu madre ya haya partido. Si es así, lamento que no hayamos llegado a tiempo, pero sí espero que lo que diga aquí sea de alguna ayuda para ti (y para otros, tal vez), ya que esta no será la última vez que te despedirás de alguien a quien amas.
Al pensar en cómo podría serte de ayuda, me pareció que lo mejor que podía hacer era establecer la conexión entre el amor que sientes por tu madre y el amor de Cristo por ti. Me parece que tú ya tienes los instintos correctos sobre cómo amarla, porque dices que vas a estar a su lado y a consolarla, y que has intentado compartir el Evangelio con ella. Y simplemente te instaría a que sigas haciendo lo que ya estás haciendo, y a que lo veas como una expresión del amor de Cristo por ti y, a través de ti, hacia tu madre.
Encarna el amor de Cristo
Aquí están los detalles de lo que quiero decir con esta conexión entre tu amor por tu mamá y el amor de Jesús por ti. Voy a sugerirte diez cosas que puedes decirle a tu madre y que puedes encarnar para ella, las cuales muestran el amor que le tienes y el amor que Cristo te tiene de la misma manera. Es asombroso cómo Cristo nos ha amado de todas las formas en que nosotros podemos extendernos a nuestros seres queridos que están muriendo.
La Biblia dice en 1 Juan 4:19: «nosotros amamos porque [Dios] nos amó primero», y lo que eso significa ahora mismo para ti es que cada expresión de tu amor por tu madre es una imagen —o una encarnación— del amor de Dios por ti y, a través de ti, hacia ella. Así que, voy a darte diez cosas que puedes decirle a tu madre con versículos bíblicos que muestran cómo Dios te ha amado de esa forma.
1. Exprésale tu amor
Dile: «te amo, mamá. Te amo mucho». Porque Dios te dice, Ethan: «pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó [a ti, Ethan], aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo […]» (ver Efesios 2:4-5).
2. Consuélala
Dile: «si pudiera, mamá, yo ocuparía tu lugar; de verdad lo haría». Porque Cristo te dijo, Ethan: «ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores […]. Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades» (ver Isaías 53:4-5).
3. Solidariza con ella
Dile: «lamento mucho que estés pasando por esto. Cada fibra de mi cuerpo se solidariza contigo, mamá». Porque Cristo te dijo, Ethan: «porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado» (ver Hebreos 4:15).
4. Acompáñala
Dile: «estaré a tu lado, mamá. No te dejaré. Aquí estaré». Porque Jesús te dijo, Ethan: «nunca te dejaré ni te desampararé […]. El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?» (ver Hebreos 13:5-6).
5. Recuérdale
Dile: «eres muy valiosa para mí, mamá; muy valiosa». Porque el Señor te ha dicho, Ethan: «estimada a los ojos del Señor es la muerte de sus santos» (Sal 116:15), y, a ti, Ethan Él te «guardó como a la niña de sus ojos» (ver Deuteronomio 32:10).
6. Desea lo mejor para ella
Dile: «quiero lo mejor para ti, mamá». Porque Dios te dijo, Ethan: «y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito. […] El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros [por ti, Ethan], ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?» (ver Romanos 8:28, 32). Y Él también dijo: «Ethan, “[Él] hace salir su sol sobre malos y buenos”» (ver Mateo 5:45).
7. Sírvela
Dile: «¿cómo puedo servirte, mamá? ¿Puedo traerte algo?». Porque Jesús te ha servido, Ethan, y te ha dado el ejemplo. Juan 13:5: «luego echó agua en una vasija, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía ceñida».
8. Agradécele
Dile: «has sido tan fiel conmigo, mamá, tan fiel. Gracias». Porque, Ethan, aunque nunca le diste a Jesús nada que Él no te hubiera dado primero, no obstante, le serviste fielmente, y Él dirá en el último día: «bien, siervo bueno y fiel» (Mateo 25:21). Así que, dile a ella: «bien hecho, mamá. Bien hecho».
9. Háblale con ternura
Dile: «te voy a extrañar, mamá. De verdad te voy a extrañar». Porque Dios te dijo, Ethan: «¿cómo podré abandonarte, Ethan? ¿Cómo podré entregarte, amado mío? ¿Cómo podré Yo transformarte en un enemigo? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se enciende toda mi compasión» (ver Oseas 11:8). Dios te ha hablado así, Ethan, aunque alguna vez fuiste su enemigo. Por lo tanto, háblale a ella con esa misma ternura.
10. Alégrala
Finalmente, dile: «mamá, no te fallaré. Te haré sentir orgullosa. Prometo vivir de una manera que puedas admirar». Porque Jesús te ha dicho: «no te fallaré, Ethan. Siempre seré el tipo de Salvador que puedes admirar. Seré para ti inescrutables riquezas» (ver Efesios 3:8).
Ámala hacia Jesús
Así que, Ethan, puede que —Dios te dará sabiduría en esto— le digas o no a tu madre que las formas en que la estás amando son más fuertes y sinceras porque no sólo has visto el amor en ella, sino que lo has visto en Jesús. Él te ha amado de estas maneras y te ha dado la capacidad de amarla a ella de estas maneras. Luego ora por ella y nosotros oraremos contigo, para que ella vea la conexión entre ser amada por su hijo y ser amada por Cristo; y oramos para que ella crea.
Publicado originalmente en Desiring God. Usado con permiso.