Este artículo es parte de la serie Siete consejos publicada originalmente en Crossway.
El amigo paralítico
En Marcos 2, leemos sobre un grupo de amigos que estaban enfrentando algunos desafíos. Tenían un amigo que era paralítico y querían llevarlo a Jesús. Una gran multitud estaba con Jesús y este grupo de amigos no tenía acceso al lugar donde Jesús estaba predicando. Los versículos 2 al 4 dicen:
Y se reunieron muchos, tanto que ya no había lugar ni aun a la puerta; y Él les explicaba la palabra. Entonces vinieron y le trajeron un paralítico llevado entre cuatro hombres. Como no pudieron acercarse a Jesús a causa de la multitud, levantaron el techo encima de donde Él estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que estaba acostado el paralítico.
Los amigos enfrentaron desafíos similares a los que encontramos hoy: no hay tiempo (Jesús podría haber estado de paso y por un breve momento), sin voluntarios (todo dependía de los cuatro amigos) y sin espacio (ni siquiera podían abrir la puerta). No obstante, en lugar de ver esto como impedimentos que no podían superar, sus amigos los usaron como motivación. Llevar a su amigo a Jesús valía todos los pasos extra que necesitaban dar.
Datos recientes de censos dicen que dos en siete familias en los Estados Unidos tienen un miembro con discapacidad: más del 20 % de la población. Y para que muchos de ellos tengan acceso a Jesús y a nuestras iglesias, necesitamos dar pasos como esos amigos lo hicieron. A continuación, les comparto siete consejos para ayudar a tu iglesia a ser más acogedora con las personas con discapacidad.
1. Apliquen los principios del diseño universal a sus edificios y espacios de ministerio
Los edificios de iglesias existentes están exentos de la Ley de Estadounidenses de Discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés); no obstante, aun así las iglesias deberían considerar las necesidades de accesibilidad al actualizar sus espacios. Una rampa es accesible para más personas que unas escaleras. Retretes más amplios en los baños con manillas son útiles para personas con una variedad de discapacidades físicas. Tener una forma de acceder al púlpito en una silla de ruedas permite que más personas tengan la oportunidad de liderar a la congregación en oración o de cantar en el equipo de alabanza. Cuando evalúen sus edificios, piensen en cómo hacer que los espacios sean accesibles para todos.
2. Anúncienlo en su sitio web
La mayoría de las familias con necesidades especiales visitarán la página web de tu iglesia antes de asistir en persona. Buscan indicaciones para saber si su familia será bienvenida. Estas son algunas ideas para comunicar que serán bienvenidos. En el menú desplegable o lista de ministerios, puedes poner el ministerio de necesidades especiales o discapacidad como una opción. En la página que crees para tu ministerio, puedes dar información sobre las opciones que entrega tu iglesia, como los compañeros de apoyo en las típicas clases del ministerio de niños y si tienen opciones de aulas especializadas para niños, adolescentes y adultos con necesidades más significativas. Es importante que indiques con claridad cómo pueden visitarte por primera vez. Puedes dejar un formulario de contacto o la información de contacto de un líder, o puedes dejar disponible un formulario de registro que pueden rellenar. Si se ofrecen ciertas clases sólo en momentos específicos, déjenlo claro.
3. Alineen su liderazgo sobre la importancia de ser accesibles
Asegúrense de que los pastores, ancianos, diáconos y líderes del ministerio estén informados sobre su rol en la accesibilidad para todos. Levítico 19:14 dice: «no maldecirás al sordo, ni pondrás tropiezo delante del ciego, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo soy el Señor». Podemos aplicar este versículo hoy al asegurarnos de que todos estén conscientes de los potenciales desafíos para las familias con discapacidad y de cómo pueden ayudar a superar esos desafíos. El ministerio hacia las personas con discapacidad no es un ministerio aislado; ¡todos tienen un rol que cumplir!
4. Accedan a recursos para discipular a personas con discapacidad
Engaging Disability with the Gospel [Conectemos la discapacidad con el Evangelio]1 es el ministerio denominacional de discapacidad de PCA [Iglesia Presbiteriana en Estados Unidos, por sus siglas en inglés] y ellos ofrecen recursos curriculares y oportunidades de capacitación. Lifeway Resources también tiene videos de entrenamiento, opciones curriculares y más2. Organizaciones paraeclesiásticas como Joni & Friends, Key Ministry y Ability Ministry entregan una variedad de recursos también. Existen pódcast, conferencias y grupos de conexión que te ayudarán a dar los siguientes pasos.
5. Hagan preguntas para aprender cómo ayudar y promover su amistad
Las personas con discapacidad y sus familias son los expertos en su cuidado. Les encanta responder cualquier pregunta que tengas para asegurar de que ellos estén seguros, sean incluidos y discipulados. No asumas que sabes lo que podrían necesitar. Una amiga en una silla de ruedas pasó al frente para que oraran por ella un domingo y la persona que la recibió tomó su mano e inmediatamente comenzó a orar por sanidad. Pero la petición de oración de mi amiga era para poder encontrar un nuevo trabajo. Le dolió que asumieran que su única petición podría ser sanidad. Cuando hacemos preguntas y tomamos el tiempo de conocer a cada familia, crecemos en nuestra relación con ellos también. Hacemos progreso por medio de las cinco etapas del cambio de actitudes hacia las personas con discapacidad a medida que pasamos de la compasión hacia la amistad3.
6. Designen un defensor
En Hechos 6, la iglesia estaba creciendo, pero un grupo se estaba sintiendo abandonado: las viudas helenistas. Los apóstoles no estaban siendo maliciosos; ellos simplemente estaban tan ocupados con el crecimiento de la iglesia que no notaron a un grupo de personas que estaba pasando desapercibido. El asunto llegó a sus oídos y respondieron al nombrar a hombres específicos para satisfacer sus necesidades. El resultado: «y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén, y muchos de los sacerdotes obedecían a la fe» (Hch 6:7). Estos hombres defendieron a las viudas helenistas a fin de que sus necesidades fueran satisfechas. En nuestras iglesias hoy, las familias con necesidades especiales también necesitan defensores que puedan alzar la voz por ellos y que se aseguren de que sean incluidos.
7. Afirmen la imagen de Dios en cada persona
Ver a todas las personas como portadores de la imagen de Dios es la razón por la que hacemos el ministerio hacia las personas con discapacidad. Podemos ver a todos como Dios los ve, con el potencial de tener una relación con Él y con otros. Colosenses 1:16 dice: «porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él». Él nos creó para sí, para sus planes y su alabanza. En nuestra diversidad, incluso en la diversidad de nuestras habilidades y discapacidades físicas, fortalezas y déficits sociales, y los desafíos y los logros individuales, somos evidencia de su amor y cuidado por cada uno de nosotros.
Podemos ver a partir de la historia en Marcos de estos cuatro amigos que no somos los primeros en enfrentar la idea de la accesibilidad y ser abrumados por nuestras limitaciones. Sin embargo, no estamos limitados a ello, porque cuando se trata de alcanzar a personas con el Evangelio, Dios se ha mostrado fiel una y otra vez para superar esas limitaciones y llamar a personas a sí mismo. Ora para que Él te muestre el camino, supla tus necesidades y agregue miembros indispensables a tu familia de la iglesia (1Co 12:22).
Sandra Peoples es autora de Accessible Church: A Gospel-Centered Vision for Including People with Disabilities and Their Families [Iglesia accesible: una visión centrada en el Evangelio para incluir a personas con discapacidad y sus familias].
Este artículo fue publicado originalmente en inglés y traducido con el permiso de Crossway.