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Los practicantes pastorales de nuestra iglesia dedican muchas horas a la semana para ayudar a nuestro equipo administrativo con varias tareas, y a veces les cuesta. No obstante, al confrontarlos con un trabajo de mala calidad, no pocas veces he escuchado algo como: «bueno, no tengo muchos dones para la administración, pero voy a ser pastor, ¿no es así?».

Interesante pregunta. ¿Los pastores necesitan preocuparse por la administración? El pasaje clásico en el Nuevo Testamento sobre la división entre el trabajo pastoral y el administrativo es Hechos 6:1-7. En este pasaje, los apóstoles le dicen a la iglesia que seleccionen diáconos para organizar el cuidado de las viudas para que ellos puedan «entregar[se] a la oración y al ministerio de la palabra». Sin embargo, en la iglesia de Éfeso, ¿quién reunió la lista de las viudas elegibles? Timoteo, su pastor (1Ti 5). Ese ejemplo, más el hecho mismo de que a los ancianos a menudo se les llame «obispos» (Hch 20:28; 1Ti 3:1; Tit 1:7, etc.) sugeriría que existe un componente administrativo al pastorear. Sin duda, no todo pastor tiene los mismos dones para la administración, así como no todo pastor tiene los mismos dones para la consejería. 

Cómo los pastores están involucrados en la administración

Por lo tanto, ¿de qué maneras los pastores deben involucrarse en la administración? Considera estas cuatro respuestas para esa pregunta.

1. Los pastores marcan el tono de la administración 

¿Cuáles son los objetivos de la administración en tu iglesia? En algunas iglesias, la administración está demasiado enfocada en la eficiencia, pasando por encima de las preocupaciones pastorales en su intento de hacer las cosas. En otros lugares, el descuido y la despreocupación se excusan, ya que es «ministerio», a pesar de que el trabajo mal hecho difama a Cristo (Col 3:23).

En la iglesia de Jerusalén, fueron los apóstoles quienes definieron el objetivo correcto para la administración: preservar la predicación de la Palabra y la unidad de la iglesia. De igual manera, los pastores en tu iglesia deben marcar la pauta también. Lo hacen en el tipo de equipo administrativo que contratan, en cuánto dinero la iglesia aparta para herramientas administrativas y en los objetivos que establecen para los voluntarios administrativos. Por ejemplo, cuando nuestra iglesia abre una nueva posición diaconal (nuestros diáconos coordinan ministerios específicos como un «diácono de guardería» o un «diácono de estacionamiento»), un anciano trabaja con el diácono para determinar cuáles son sus objetivos, a menudo usando Hechos 6:1-7 como guía.

2. Los pastores identifican las implicaciones pastorales de las tareas administrativas

Vemos este punto en 1 Timoteo 5. Los diáconos podrían haber administrado la lista de viudas, pero la pregunta pastoralmente más delicada sobre qué viudas calificaban para estar en la lista era tarea del pastor, al menos para cuando se escribió 1 Timoteo 5.

Puedes imaginar muchas preguntas similares en tu iglesia. ¿Cuál es el correcto equilibrio entre la seguridad del edificio y estar abiertos a las visitas? ¿Cuán importante es que la congregación sea visible entre sí cuando diseñes tu nuevo espacio de reunión? ¿Un miembro de la iglesia divisivo debe liderar el ministerio de estudiantes internacionales? Estas preguntas involucran tareas que son tanto administrativas como altamente pastorales.

Esto nos lleva a dos preguntas importantes: (1) como pastor, ¿estás lo suficiente familiarizado con las funciones administrativas de tu iglesia como para anticipar asuntos pastorales como estos? (2) ¿El equipo y los voluntarios encargados de manejar estas funciones saben dirigir las preguntas pastorales al pastor?

3. Los pastores supervisan el dinero en la iglesia 

Cuando Pablo levantó dinero para ayudar a los cristianos empobrecidos en Judea, también diseñó el sistema de rendición de cuentas para el dinero. En palabras de Pablo: «teniendo cuidado de que nadie nos desacredite en esta generosa ofrenda administrada por nosotros. Pues nos preocupamos por lo que es honrado, no sólo ante los ojos del Señor, sino también ante los ojos de los hombres» (2Co 8:20-21). Si esto valía el tiempo del apóstol Pablo, ¡entonces, sin duda vale el tuyo!

En particular, considera dos formas en que el pastor debe estar involucrado en la supervisión del uso del dinero. Primero, los pastores deben asegurar que alguien en quien confían ha revisado los controles financieros que la iglesia está usando. Después de todo, si algo no ético ocurre, la mayoría de la congregación asumirá que la responsabilidad recae sobre ellos (literalmente). Segundo, los pastores deben asegurar que el dinero gastado en el presupuesto de la iglesia va a causas que valen la pena.

Para más información sobre la relación entre los pastores y los presupuestos de la iglesia, ve esta charla y revisa el libro de Jamie sobre el tema.

4. Los pastores comunican 

Como pastor, estarás bajo la lupa en asuntos administrativos que tienen una dimensión pastoral. Asegúrate de que tú eres el que habla con la iglesia sobre estas cosas. Creo que existen tres categorías de asuntos administrativos que garantizan la comunicación pastoral: (1) los asuntos que afectan a su unidad como congregación (p. ej. en algunas iglesias, el color de la alfombra); (2) los asuntos que hacen que una iglesia sea una iglesia (p. ej. para cuántas personas debe ser nuestro edificio); (3) los asuntos que proveen oportunidades para la instrucción pastoral (p. ej. qué debemos hacer respecto a la disminución de la generosidad).

Esperanza para pastores desafiados administrativamente

Si te estás horrorizando ahora, puedo comprenderte. No quiero que este artículo sea uno de esos «¡y un pastor también tiene que ser experto en X, Y y Z!». Así que permíteme darte un poco de ayuda si sientes que estás desafiado administrativamente.

1. Puedes apoyarte en otros 

Especialmente, en las categorías dos y tres mencionadas anteriormente, existen cosas que necesitas asegurar que se hagan, pero no necesitas ser tú el que las haga. Quienes te ayudan podrían tener el título de diácono o podrían simplemente tener una mentalidad administrativa y quisieran ayudar. De cualquier manera, no importa cuál sea tu nivel de habilidades en esta área, debes apoyarte en otros.

2. Puedes crecer

Me ha impresionado ver a nuestros practicantes pastorales a lo largo de los años. Muchos de los que tienen «dificultades administrativas» llegan a ser administradores bastante capaces. ¿Cómo? No principalmente al leer libros o al asistir a seminarios, sino que simplemente al trabajar para pastorear bien, porque el buen pastoreo estirará algunos músculos administrativos. Ser un supervisor es parte de ser pastor, así que no deberíamos sorprendernos de que el llamado de Dios a un hombre para pastorear a menudo se complemente, con el tiempo, con dones administrativos.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés y traducido con el permiso de 9Marks.
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Jamie Dunlop
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Jamie Dunlop

Jamie Dunlop es pastor asociado de la Iglesia Bautista Capitol Hill en Washington, D. C. Es autor de Budgeting for a Healthy Church: Aligning Finances with Biblical Priorities for Ministry [Presupuestando para una iglesia sana: alineando las finanzas con las prioridades bíblicas del ministerio].
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