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«Corona de los ancianos son los nietos». Este es uno de esos proverbios que he querido explorar por un buen tiempo. Pero finalmente, en el verano, tuve el tiempo y la oportunidad de pasar un par de semanas reflexionando en él e intentando descifrarlo. Y mientras lo hacía, encontré un par de maneras de ser tanto desafiado como animado por él.

«Los ancianos» obviamente se refiere a los adultos mayores. Pero porque estas palabras se encuentran en el libro de Proverbios, sabemos que deben hacer referencia a cierto tipo de adultos mayores: aquellos que a lo largo del curso de sus vidas han seguido el camino de la sabiduría en lugar del de la necedad, y que ahora están viendo los muchos beneficios de vivir tal buena vida.

Necesitamos recordar que Proverbios presenta un tipo de vida idealizada con base en la vida según la sabiduría. En Proverbios se indica: «si vives de esta manera, generalmente, estos son los resultados que seguirán». Estos resultados no son una garantía, pero son típicos. Según Proverbios, y la realidad de todo el Antiguo Testamento, una vida sabia generalmente lleva a tener hijos y nietos. (Ver, por ejemplo, el Salmo 128 que parece capturar perfectamente el gran deseo de cada corazón israelita: «Bienaventurado todo aquel que teme al Señor, que anda en sus caminos. […] Tu mujer será como fecunda vid en el interior de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. […] Y veas a los hijos de tus hijos»). Es claro que las bendiciones de Dios están sobre aquellos que viven en sabiduría y su bendición generalmente incluye matrimonio, hijos y luego nietos.

Cuando nuestro proverbio dice que «los nietos son la corona de sus abuelos», debe referirse primero y más obviamente al orgullo. Por simple observación, sabemos que los abuelos están orgullosos de sus nietos, y eso es correcto y bueno. Pero debido a que estamos en Proverbios, sabemos que debe haber algo más que simplemente orgullo por la existencia de los nietos. En este caso, debe ser orgullo por un cierto tipo de nietos. No pueden ser nietos que estén llevando vidas depravadas y disolutas, sino nietos que, al igual que sus abuelos, están viviendo en el camino de la sabiduría. Esto es visto como la máxima bendición de Dios porque, mientras estas personas mayores vivan, pueden ver a sus descendientes siguiendo a su Dios. Esto se presenta como una validación de su vida piadosa, ya que se ha extendido no sólo a la segunda generación, sino a la tercera. Una cosa es tener hijos que imitan a sus padres y andan en sabiduría, pero otra distinta es tener nietos que hacen lo mismo.

Los nietos son la corona de los ancianos, así como las canas son la corona de los ancianos. Casi todo el mundo vivirá lo suficiente para tener canas y casi todo el mundo vivirá hasta tener nietos, pero la vida de sabiduría permite que ese cabello y esos nietos sean como una corona. Si los hijos y los nietos siguen al Señor, eso es un logro asombroso, una corona espléndida. Es correcto y bueno que los abuelos vean ese tipo de nietos piadosos con una especie de orgullo.

Pero no es la clase de orgullo que dice: «miren mi logro. Miren lo que yo he hecho». Es la clase de orgullo que dice: «¡miren el logro de Dios! ¡Miren lo que Dios ha hecho!». La forma en que yo lo veo, los nietos piadosos son como los Alpes. Los Alpes son la mayor belleza que he visto en esta Tierra. Si manejas a través de los Alpes, te encuentras una y otra vez con una belleza increíble y asombrosa. Vez tras vez verás algo tan hermoso y tan majestuoso que difícilmente puedes creer que es real. A veces puede ser abrumador, hasta un escalofrío te recorre la espalda o una lágrima asoma a tus ojos. Los Alpes parecen ser el lugar donde Dios exhibe su poder y habilidad creativa como en ningún otro lugar.

Las familias cristianas multigeneracionales son como los Alpes. Son hermosas de contemplar y evocan esa misma sensación de asombro, esa misma sensación de maravilla. ¿Por qué? Porque sabemos que está mucho más allá de nuestra capacidad de hacerlo por nuestra cuenta. Sabemos que el placer de ver hijos piadosos y nietos piadosos significa que Dios ha obrado a través de, al menos, tres generaciones de personas que han alzado sus puños contra su rostro, tres generaciones, todas nacidas con una naturaleza pecaminosa que lo desafía y está en oposición a Él. Sin embargo, Él ha atraído a todas esas personas hacia sí y les ha concedido el hermoso y precioso regalo de la salvación. Eso debería dejarnos sin aliento y movernos a la adoración. No podemos crear el Cervino [monte de Los Alpes] y no podemos salvar un alma. Está más allá de nosotros, por lo que sólo puede ser Dios. Si los Alpes son Dios exhibiendo su capacidad de crear, entonces las familias cristianas multigeneracionales son Dios exhibiendo su capacidad de salvar.

No es de extrañar, entonces, que los nietos sean una corona. Los nietos piadosos son la corona de los ancianos y las ancianas piadosas. Hay tanta belleza en ver a un nieto siguiendo al Señor. Evoca el asombro y la maravilla de ver esta demostración del inmenso e inmerecido favor de Dios. Mueve el corazón a la adoración.

Padres y abuelos, creo que deben considerar la clase de legado que están estableciendo en su familia. Estoy seguro de que todos, cristianos o no, anhelan tener un cierto tipo de nietos porque los nietos tienen una manera de establecer y cimentar nuestro legado. Tienden a ser la última generación de nuestros descendientes que llegamos a ver antes de ir a la tumba. Si su vida ha estado dedicada a buscar riquezas, se sentirán validados cuando vean nietos ricos. Si su vida ha estado dedicada a buscar logros atléticos, se sentirán validados cuando vean nietos atléticos. Los nietos piadosos validan una vida dedicada a la piedad. Pero donde el dinero se puede heredar de una generación a la siguiente y donde la habilidad atlética se puede transmitir genéticamente, cuando se trata de la piedad, dependemos completamente de la gracia. No se puede ganar, heredar o conferir. Sólo puede ser dada por la gracia de Dios.

Les corresponde a ustedes, entonces, vivir una vida digna de ser imitada por sus hijos y nietos. Les corresponde a ustedes criar a sus hijos en la disciplina e instrucción del Señor, y luego apoyar a sus hijos mientras ellos, a su vez, crían a la siguiente generación. Y, al mismo tiempo, les corresponde a ustedes rogar a Dios para que extienda su gracia salvadora a la segunda y tercera generación. En otras palabras, les corresponde a ustedes orar para que su cabeza piadosa sea coronada algún día por nietos piadosos, porque «corona de los ancianos son los nietos».

Este recurso fue publicado originalmente en el blog de Tim Challies. Usado con permiso.
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Tim Challies

Tim Challies es un seguidor de Jesucristo, esposo de Aileen y padre de tres niños. Se congrega y sirve como pastor en Grace Fellowship Church en Toronto, Ontario. Es autor de libros, entre los cuales puedes encontrar: Discernimiento: una disciplina práctica y espiritual, Limpia tu mente y Haz más y mejor; es cofundador de Cruciform Press y escribe regularmente en challies.com
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