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En nuestra cultura, pareciera que a los niños se les da cada vez más la libre elección de desarrollarse como hombres o mujeres. Hay una suposición de que la masculinidad y la feminidad personal emerge necesariamente en el niño y de sus elecciones personales. Pastor John, para una jovencita que se está desarrollando hacia una feminidad bíblica o un jovencito que se está desarrollando hacia una masculinidad bíblica, ¿cuánto de este desarrollo debe ser influenciado por padres piadosos?

Los padres necesitan involucrarse en todo el desarrollo de género de sus hijos. «Hijos, sean obedientes a sus padres en todo, porque esto es agradable al Señor» (Col 3:20). Da vuelta eso y pregunta: «ahora, ¿qué implica eso para los padres?». Si la Biblia les dice a nuestros hijos: «obedezcan a sus padres en todo»; padres, ¿qué implica eso para ustedes? Implica que más les vale conocer sus Biblias. Más les vale conocer mejor su cultura para que aconsejen y guíen en todo a esos hijos. De ese modo, podrán cumplir, sin pecar, el mandato bíblico de obedecerles en todo.

Criarlo en la Palabra

Deuteronomio 6:7 dice: «las enseñarás diligentemente a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes». Esa es una descripción de guía, inspiración y guía generalizada y saturada de la Palabra para nuestros hijos. Ningún pensamiento liberal, ninguna actitud de «que crezcan y descubran lo que es correcto e incorrecto por sí mismos». Alguien los va a influenciar y Dios llama a los padres a amar a sus hijos lo suficiente como para moldearlos.

No sé cuántos padres piensan en la segunda mitad de la Gran Comisión con respecto a sus hijos. Jesús dice: «vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo». Y luego añade: «enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado» (Mt 28:19-20). No dice enseñándoles a saber todas las cosas. Eso está implícito. Dice, guardar. Eso es hacer.

Enséñales a guardar

Si eso es cierto para las naciones, ¿qué implica para la crianza de nuestros hijos? A cada incrédulo que llevamos a Cristo entre las naciones, se supone que debemos ayudarle al enseñarle a hacer todo lo que Jesús mandó. Mamá y papá, ¿están haciendo eso? Todo lo que Jesús ordenó, ¿lo están incorporando en sus hijos e hijas?

Jesús dijo cosas como esta. Cuando los fariseos vinieron y le preguntaron: «¿le está permitido a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?». Él dijo: «¿No han leído que Aquel que los creó, desde el principio los hizo varón y hembra, y dijo: “por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?”. Así que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe» (Mt 19:4-6).

¿Qué tal lo estás haciendo, papá? ¿Qué tal lo estás haciendo, mamá? ¿Les están explicando a sus hijos varón y hembra como Jesús quiso decir? ¿Les están explicando qué significa ser una sola carne entre marido y mujer? ¿Están explicando el dejar y unirse? ¿Están explicando «ningún hombre lo separe»? ¿Están poniendo todas estas cosas en sus corazones?

Mi respuesta, Tony, es absolutamente sí. Los padres deben estar involucrados en la formación de la sexualidad de sus hijos. Quizás lo último que debería decir es que todos sabemos que esto se hace mejor modelando. Lo que esos hijos ven en su papá y su mamá es, digamos, el 90 % de lo que les convierte en hombres y mujeres sanos, aprendiendo a ser un hombre en relación con una mujer o a ser una mujer en relación con un hombre.

Están observando. No escuchan todos sus devocionales y todas sus enseñanzas, pero están observando todo el tiempo. El mayor desafío para una mamá y un papá es representar el magnífico drama de Cristo y la iglesia en Efesios 5:24-25. Esposas, sométanse, tomando sus pautas de la iglesia. Maridos, amen tomando sus pautas de Cristo para que los hijos estén observando cómo Cristo amó a la iglesia y la iglesia amó a Cristo al ver ese hermoso drama. Eso es lo que formará hijos sanos, sexualmente sanos.

Publicado originalmente en Desiring God. Usado con permiso.
Photo of John Piper
John Piper
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John Piper

John Piper es fundador y profesor de desiringGod.org y rector de Bethlehem College & Seminary. Por 33 años, sirvió como pastor de la Iglesia bautista Bethlehem en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros, dentro de ellos se encuentran: Sed de Dios: meditaciones de un hedonista cristiano, y más recientemente, Por qué amo al apóstol Pablo: 30 razones.
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