Nota del editor: esta es la respuesta a una de las diferentes preguntas que los oyentes del pódcast Ask Pastor John le hacen al pastor John Piper.
Hemos hablado de Satanás en este pódcast. No mucho; no nos centramos en él. Pero sí hablamos de él y de sus designios, generalmente para ver lo que Satanás no puede hacernos. Hay mucho que él no puede hacernos como cristianos porque Cristo lo ha desarmado de dos maneras muy importantes. Vimos esto en febrero, en APJ 1750. Pastor John, hoy invertimos la pregunta y cuestionamos: ¿qué puede hacerle Satanás a los cristianos?
Pedro advierte a los creyentes que Satanás busca devorarnos (1P 5:8-9), lo que plantea dos preguntas. Una es de Russ en Virginia Beach, Virginia. Él escribe: «¡hola, pastor John! Mi pregunta es sobre 1 Pedro 5:8-9. ¿Está diciendo Pedro que el diablo busca devorarnos en y a través de nuestro sufrimiento? ¿O está diciendo que los constantes ataques de Satanás son nuestro sufrimiento?». Y Steve en Rochester, Nueva York, pregunta sobre este mismo texto. «¡Hola, pastor John! En 1 Pedro 5:8 dice que Satanás es nuestro enemigo, ¡y lo creo! Pero los enemigos se oponen a nosotros de maneras muy específicas, y no tengo claro esto con Satanás. Mi pregunta es ¿cómo, cómo es Satanás nuestro enemigo? Gracias».
Primero, esto es lo que dice 1 Pedro 5:8-9:
Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resístanlo firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en sus hermanos en todo el mundo.
Así que Russ pregunta: «¿se refiere la palabra sufrimientos a todo lo que Satanás nos hace, o se refiere al dolor o sufrimiento cristiano real, detrás del cual está Satanás?». Creo que prácticamente todos los intérpretes están de acuerdo en que la segunda es la respuesta correcta. Pedro se refiere a sufrimientos reales de diversa índole que los cristianos están experimentando en todo el mundo, y Satanás está detrás de ellos, haciendo todo lo posible por usar esos sufrimientos para destruir la fe de los cristianos. Eso es lo que significa «buscando a quién devorar». Tendría éxito en devorar a un cristiano si pudiera usar esos sufrimientos para hacer que desecháramos nuestra fe en la bondad, la sabiduría y el cuidado de Dios, y nos volviéramos contra Él.
Probados por fuego
Ahora bien, creo que esa es la interpretación correcta sobre a qué se refiere sufrimientos, primero, porque los otros tipos de tentaciones que Satanás nos lanza —como las tentaciones a la lujuria, a la codicia o al orgullo— pueden de hecho devorar a la gente, y él está detrás de ellas, pero no se llaman sufrimientos. Así que no todos los ataques de Satanás contra nosotros se llaman sufrimientos. De hecho, Satanás es muy bueno atacándonos con placeres tan a menudo como con sufrimientos. Me atrevería a decir que la fe de la gente es más devorada al ser atraída al placer pecaminoso que por los sufrimientos.
Otra razón por la que creo que esa interpretación es correcta; concretamente, que la estrategia particular de Satanás a la que se hace referencia aquí en el versículo 9 es el sufrimiento cristiano, es que Pedro ya se ha referido a esto en 1 Pedro 1:6-7. Él dice:
Aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, sean afligidos con diversas pruebas, para que la prueba de la fe de ustedes, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo.
Así que él ya nos ha preparado al comienzo mismo de su carta para que nuestra fe sea probada como por fuego a través de estas diversas pruebas; es decir, sufrimientos. Por lo tanto, al responder a la pregunta de Russ, creo que ya estamos a mitad de camino de responder a la pregunta de Steve, porque Steve está preguntando: «bueno, ¿cuáles son las formas específicas en que este león satánico se opone a nosotros? ¿Cómo es él nuestro enemigo en este texto?».
Ahora bien, la respuesta principal que hemos visto es que es nuestro enemigo al causar sufrimiento cristiano. Su objetivo al causar ese sufrimiento es engañarnos para que creamos que Dios está contra nosotros y no a nuestro favor; que Dios es impotente, quizás, y no puede detener el sufrimiento (¡pobre Dios!). En otras palabras, con este sufrimiento, Satanás apunta a socavar nuestra fe en la bondad, el poder, la sabiduría o la misericordia de Dios. Y si Satanás puede hacer eso, seremos devorados, destruidos como cristianos. Naufragaremos en nuestra fe, y él habrá ganado una victoria táctica.
Enfermedad satánica
Pero ahora podemos ser más específicos en cómo hace esto Satanás, porque eso es lo que Steve está preguntando. Daré cuatro ejemplos de cómo Satanás se opone a los cristianos a través del sufrimiento.
Primero, Satanás está detrás de muchas enfermedades, aunque no de todas. Por ejemplo, después de que Jesús sana a la mujer encorvada durante dieciocho años, defiende su acción ante los gobernantes diciendo: «y esta, que es hija de Abraham, a la que Satanás ha tenido atada durante dieciocho largos años, ¿no debía ser libertada de esta ligadura en el día de reposo?» (Lc 13:16). En otras palabras, Satanás está detrás de esta enfermedad, de esta condición encorvada en la que esta mujer ha estado durante dieciocho años.
Vemos un ejemplo de esto en la vida de los cristianos en 2 Corintios 12:7, donde a Pablo se le habían dado esas visiones asombrosas. Pablo explica cómo Dios diseñó, planeó evitar que se envaneciera por estas visiones. Aquí está 2 Corintios 12:7: «para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca». Esto es especialmente importante, porque aquí tenemos tanto la actividad de Dios como la actividad de Satanás.
Sabemos que Satanás no tenía como objetivo prevenir el orgullo de Pablo. Él quiere que Pablo sea vanidoso. Quiere destruir su fe con orgullo. Salvar a Pablo de la vanidad era el propósito de Dios. Dios pretendía mantener a Pablo humilde y santo, y sin embargo, el instrumento de la obra santificadora de Dios es llamado un «mensajero de Satanás». Eso es asombroso. Así que lo que aprendemos es que, incluso cuando Satanás está provocando algún tipo de aguijón o sufrimiento en la vida de un cristiano, no es soberano; no es el máximo. Está bajo la supervisión de Dios. Y aunque el designio de Satanás es la destrucción de la fe de Pablo, el designio de Dios es el fortalecimiento de la fe de Pablo y la preservación de su santidad y su humildad.
Arrojados a prisión
Pero hay otra manera en que Satanás provoca el sufrimiento de los cristianos. A veces los arroja a prisión. Apocalipsis 2:10 dice:
No temas lo que estás por sufrir. Yo te digo que el diablo echará a algunos de ustedes en la cárcel para que sean probados, y tendrán tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y Yo te daré la corona de la vida.
Y preguntamos: «bueno, ¿cómo podría Satanás hacer eso? ¿Cómo hace Satanás eso? ¿Cómo arroja a los cristianos a la prisión?». Y una respuesta es de la misma manera que arrojó a Jesús bajo arresto en el huerto, de la misma manera que arrojó a Jesús a la cruz. ¿Cómo sucedió eso? Aquí está Juan 13:2: «y durante la cena, como ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el que lo entregara». Luego, en Juan 13:27, dice: «y después de comer el pan [Judas], Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: “lo que vas a hacer, hazlo pronto”». Y salió y traicionó a Jesús, como si lo arrojara a prisión, sólo que peor.
Podemos suponer que ese tipo de cosas suceden regularmente para causar mucho sufrimiento a los cristianos. Satanás pone en el corazón de las personas traicionar a los cristianos o mentir sobre ellos, y así llevarlos al sufrimiento, ya sea la prisión o alguna otra consecuencia.
Tomen la espada
Así que concluyo que en 1 Pedro 5:8-9, el rugido del león —este león rugiente que anda buscando devorar gente— es el rugido del esfuerzo de Satanás por infundir miedo a los cristianos por el sufrimiento que trae a sus vidas. Él apunta a que ese miedo destruya su fe. Sabemos por 2 Corintios 12, y por la historia de Job 1, y por el hecho de que Jesús ordena a los demonios y ellos le obedecen, que Satanás no es soberano. Dios lo es. Dondequiera que Satanás esté actuando, está actuando con permiso, no porque tenga el control supremo.
Sin embargo, él es real. Oh, él es real. Es fuerte. Es malvado. Tiene una correa larga. Bajo la providencia de Dios, causa un daño terrible. Por lo tanto, Pedro no dice: «qué más da, Dios es soberano». Él dice: «sean de espíritu sobrio. Estén alerta. Resístanlo firmes en la fe. Luchen». Es decir, tomen la espada del Espíritu, la Palabra de Dios, y golpeen a Satanás en la cara con ella. Crean la promesa de Dios, mantengan su posición y no se dejen llevar por la tentación de Satanás de que Dios es malvado o que Dios es débil. Dejen que los fuegos del sufrimiento purifiquen y fortalezcan su fe, no que la destruyan.
Publicado originalmente en Desiring God. Usado con permiso.