volver
Eric Beach vive en Washington, D. C.
El ministerio público del pastor y la IA generativa
El ministerio público del pastor y la IA generativa
El rápido crecimiento de la IA generativa —tanto en términos de popularidad como de capacidades técnicas— está levantando preguntas no sólo para las grandes empresas de tecnología, sino también para los pastores. ¿Deberían los pastores usar la IA generativa en la predicación o la oración pública, o deben abstenerse? ¿Pueden los pastores sólo leer resúmenes de IA en lugar de fuentes primarias cuando preparan los sermones? Estas preguntas sólo se harán más frecuentes a medida que la IA generativa se desarrolle y use cada vez más.
Por IA generativa me refiero a los modelos informáticos que procesan grandes conjuntos de datos para generar contenido como esquemas, párrafos e imágenes. En la práctica, esta definición significa usar herramientas como ChatGPT, Grok AI o Gemini.
Antes de entrar en mi argumento, quiero mencionar brevemente tres hechos sobre mí que son pertinentes para este artículo: primero, después de haber servido como anciano laico, tengo experiencia escribiendo sermones y oraciones congregacionales. Segundo, tengo un doctorado en Historia, donde estudié a William Perkins (1558-1602), uno de los puritanos ingleses más famosos que escribió extensamente sobre el pastorado y la predicación. Tercero, tengo una década de experiencia en roles de ingeniería dentro de Big Tech (Grandes Tecnológicas). Pongo estas tres perspectivas en juego al pensar en el pastor y la IA generativa.
Si bien hay maneras legítimas en que un pastor podría usar esta nueva tecnología, existen posibles peligros graves que debe considerar cuidadosamente. Para aclarar mi alcance, sólo estoy discutiendo el ministerio público del pastor de predicar y orar. No estoy considerando si es aceptable o no que un pastor escriba un primer borrador de un correo electrónico con IA generativa o si es una buena idea que el software de estudio bíblico use IA generativa para sintetizar 100 000 páginas de comentarios.
Debemos reconocer que hay cierta libertad cristiana en cómo cada pastor interactúa con la IA generativa en su ministerio público. Algunos optarán por evitar la IA por completo, viendo la tecnología como demasiado arriesgada. Otros emplearán herramientas de IA en la preparación de sermones, tareas administrativas y comunicaciones básicas. Ambas representan respuestas legítimas a la llegada de la IA generativa, siempre y cuando se implementen ciertas guías.