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Cuida de los tuyos

Cuando salimos del seminario, tenemos un gran celo, una gran visión por la iglesia que vamos a pastorear. Tenemos todas estas ideas que rondan nuestras mentes. Es como un nuevo padre que piensa: «mi hijo va a ser ese niño perfecto. Será de los que hablan a los dos años y hará todo bien». 

Entonces, llegamos a una iglesia y tenemos esta visión idealista de cómo van a ser las cosas. No obstante, rápidamente las cosas pueden ponerse difíciles. Por lo tanto, una de las maneras en las que los animaría, hermanos pastores casados que van al ministerio, es que cuiden a sus esposas. Su ministerio principal es cuidar de ellas, pastorearlas, amarlas y no permitir que sientan que son una molestia o un inconveniente. No permitan que ellas piensen que la iglesia es una amante con la que ustedes están teniendo una aventura.

Trátala como una buena compañera

Para hacerlo, prioriza la comunicación, la conversación y ayúdala a entender cómo es el ministerio de una manera que no la cargue con el peso y las responsabilidades de ser un pastor, porque ella no lo es. Tú has sido llamado a ser pastor, por eso trátala como tu compañera. Anímala, habla con ella, hazle saber lo que necesitas de ella. Sin embargo, entiende que cuando vas a un ministerio completamente nuevo, ambos están en una curva de aprendizaje y una de las mejores cosas que puedes hacer es hacer lo máximo que puedan juntos. Vas a un ministerio nuevo, conoces a las personas de la iglesia, abres tu casa, eres hospitalario. Y mientras más cosas puedan hacer juntos como marido y mujer, ella comenzará a sentirse más parte del ministerio y menos como un inconveniente.

Trátala como un miembro de la iglesia

Asimismo, dale la libertad de ser tu esposa y la madre de tus hijos (si es que el Señor los bendice con hijos). Ella necesita tener esa libertad porque nuestras esposas están hechas de manera única. Son diferentes a nosotros, pero cada mujer es distinta de toda otra mujer. Por lo tanto, necesitamos, como Pedro dice en 1 Pedro 3:7, «conviv[ir] de manera comprensiva con sus mujeres». Eso significa según el conocimiento creacional y también espiritual como nuestra hermana en Cristo.

Y al conocer a tu propia esposa, asegúrate de que sepas cómo es, y cómo es en este contexto. Podríamos estar casados por un par de años, pero es un nuevo contexto. ¿Cómo va a responder y cuáles son sus temores en estos contextos? Así que conócela, vive con ella de una manera comprensible y afírmala para que se sienta animada y parte del ministerio y de la iglesia.

Junto a ti

Sin embargo, también, a medida que todos van a buscarte y quieren conocerte como el pastor, querrás tenerla a tu lado. Es animante hacerle saber a las personas (incluso desde el púlpito) tu amor por tu esposa y cómo la honras. No te aproveches de tu esposa ni la uses para hacer bromas sobre el matrimonio o sobre las mujeres, sino que hónrala ante ellos y eso le ayudará a saber que ella es parte de ti, parte de tu vida, parte del ministerio y parte de la iglesia.

Luego protégela de las expectativas inapropiadas e irreales. Ella no ha sido llamada a servir. has sido llamado a servir y ella ha sido llamada a servir junto a ti como tu ayuda y también como la madre de tus hijos. Por lo que necesita tener tu permiso para ser libremente sólo un miembro regular de la iglesia, y eso puede verse diferente para distintos miembros. Ella puede servir como un miembro regular de la iglesia y no tener la presión del rendimiento o de llenar espacios donde las personas no están sirviendo actualmente. Ella necesita tener esas libertades. Entonces, realmente, sólo preocúpate de tu esposa, estúdiala, conócela, hónrala y ayúdala a sentirse valorada como compañera en tu ministerio. 

Juan R. Sánchez es un colaborador en Faithful Endurance: The Joy of Shepherding People for a Lifetime [Resistencia fiel: el gozo de pastorear personas por toda una vida] editado por Collin Hansen y Jeff Robinson, Jr.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés y traducido con el permiso de Crossway.
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Juan R. Sánchez
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Juan R. Sánchez

Juan R. Sánchez (PhD, The Southern Baptist Theological Seminary) es el pastor principal de High Pointe Baptist Church en Austin, Texas, y es el cofundador y presidente de Coalición. Es autor de La fórmula del liderazgo: cómo desarrollar a la nueva generación de líderes en la iglesia y colaborador en Faithful Endurance [Resistencia fiel].
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