Más ocupado que un empresario, más solicitado que una celebridad, requerido como una madre de muchos niños pequeños y cargando con una tarea tan grande como el mundo, Jesús oraba.
¿Jesús nos dijo que diéramos a todo el que pide en la calle?
Creo que Jesús será mucho más propenso a elogiar la generosidad desbordante hacia los que no la merecen que a elogiar lo astutos que fuimos al guardarnos nuestros pocos pesos en lugar de regalarlos.