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En lo que sigue, ofreceré cinco pasos para prevenir el abuso en el ministerio de niños. Los ofrezco como un pastor cuya área principal de influencia es precisamente este ministerio. Si eres un pastor que piensa en este tema por primera vez o un plantador de iglesias que comienza un nuevo ministerio de niños, mi esperanza es brindarte alguna dirección y estimular una mayor reflexión. Sin embargo, antes de proporcionar pasos específicos, quiero mencionar dos de las muchas razones por las cuales tomar medidas para prevenir el abuso debería ser una prioridad para los pastores y los ministerios de niños.

Tomar en serio la prevención del abuso

Tomar medidas para prevenir el abuso en el ministerio de niños debe ser una prioridad porque es bíblico. Dios le da un alto valor a los niños. La Escritura nos dice que los niños son creados a imagen de Dios (Gn 1:27), que los niños son un regalo de Dios (Sal 127:3) y que Jesús valora a los niños (Mt 18:10).

La Biblia instruye al pueblo de Dios a cuidar de los vulnerables (Stg 1:27). Además, la Biblia se refiere a los pastores como pastores de ovejas (1P 5:2) y parte de la responsabilidad de un pastor es la protección. En el contexto de una iglesia local, hay quienes pueden hacer mucho daño a través de falsas enseñanzas y comportamiento inmoral (1P 2:1-3). Los lobos vienen en todas las formas y tamaños.

Tomar medidas para prevenir el abuso también debería ser una prioridad porque es sabio, amoroso y justo. Trágicamente, en un mundo quebrantado por el pecado, los niños a menudo son víctimas de abuso. Las estadísticas revelan que una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños en Estados Unidos experimentaron abuso sexual en el último año1. Los números reales son casi con seguridad más altos, ya que muchos casos de abuso no se denuncian.

Dada la prevalencia del abuso infantil en nuestra sociedad, una iglesia nunca debería asumir que el abuso no podría ocurrir en su ministerio de niños. La sabiduría, a la luz de las estadísticas, exige que las iglesias tomen medidas para prevenirlo. Aquí hay cinco pasos para prevenir el abuso en el ministerio de niños:

1. Priorizar la membresía de la iglesia 

La membresía de la iglesia no sólo es bíblica; es práctica. Esto es especialmente cierto cuando se trata de prevenir el abuso en el ministerio de niños. En nuestra iglesia, requerimos que cualquier adulto que trabaje con niños sea miembro de nuestra iglesia y haya asistido durante al menos seis meses. Esto nos brinda la oportunidad de conocer a nuestros voluntarios.

Para cuando se le pide a una persona o esta solicita servir en el ministerio de niños, dicha persona ha asistido a las clases de membresía, ha completado una entrevista de membresía, ha sido recomendada para la membresía por los ancianos y votada por la congregación. Priorizar la membresía de la iglesia permite que una congregación desarrolle una relación familiar con las personas antes de confiarles el cuidado de los niños.

2. Evaluar a los trabajadores del ministerio de niños 

Establecer un proceso de evaluación es un paso crítico en la prevención del abuso. Las verificaciones de antecedentes son importantes pero no suficientes. La mayoría de los casos de abuso sexual no se denuncian. Esto significa que en muchos casos de abuso no existirá un registro penal para un perpetrador. Por lo tanto, un proceso de evaluación exhaustivo también incluirá medidas como verificación de referencias, entrevistas y el requisito de que la persona complete una solicitud antes de servir.

Priorizar la membresía de la iglesia y un proceso de evaluación exhaustivo son pasos importantes. Sin embargo, las estadísticas sugieren que hasta el 90 % de los niños que sufren abuso conocen a sus abusadores2. Además, los abusadores sexuales se ganan la confianza de los niños, los líderes y las comunidades eclesiásticas en un intento de establecer relaciones de confianza. Por esta razón, son necesarios pasos adicionales.

3. Implementar una política de protección infantil  

Tal vez el paso más importante que se debe dar para prevenir el abuso sea implementar una política de protección infantil. Una política de protección infantil establece políticas y procedimientos específicos que buscan salvaguardar un ministerio de niños del abuso. Piensa en una política de protección infantil como una cerca alta que se usa para mantener alejados a aquellos que buscarían dañar a un niño. Un aspecto clave de una política de protección infantil es establecer una «regla de dos personas». Una «regla de dos personas» requiere que quienes trabajan con niños nunca estén en una situación en la que se encuentren aislados y a solas con un niño.

Una buena política de protección infantil también tomará en consideración tanto a los depredadores de poder como a los depredadores de persuasión3.

Los depredadores de poder buscan tomar a los niños por la fuerza. Los depredadores de persuasión buscan acceso a los niños ganándose la confianza de los niños, los padres y la comunidad de la iglesia a través de un proceso de manipulación. Los depredadores de persuasión luego aprovecharán esa confianza para crear oportunidades para abusar de los niños. Si bien protegerse contra los depredadores de poder es una preocupación, los depredadores de persuasión representan el mayor riesgo en el ministerio de niños4. Hay muchos recursos disponibles para ayudar a las iglesias a desarrollar una sólida política de protección infantil. Enumeraré algunos recursos útiles al final de este artículo.

4. Capacitar y equipar a los trabajadores del ministerio de niños 

Una política de protección infantil es beneficiosa sólo en la medida en que se conoce y se sigue. Los trabajadores del ministerio de niños deben saber qué políticas y procedimientos están en vigor y por qué. Aquellos que trabajan con niños deben poder reconocer señales de abuso y estar familiarizados con las técnicas de manipulación que usan los depredadores. Los trabajadores del ministerio de niños también deben estar informados sobre cómo responder a presuntos casos de abuso.

La capacitación para la prevención del abuso puede llevarse a cabo en muchos formatos diferentes. En nuestra iglesia organizamos una capacitación anual para nuestros trabajadores del ministerio de niños. Servimos la cena, oramos por los niños y las familias y pasamos un gran bloque de tiempo revisando juntos nuestras políticas y procedimientos. Requerimos que todos los nuevos trabajadores del ministerio de niños lean nuestro manual de política de protección infantil y consientan en seguir nuestras políticas. Me aseguro de resaltar políticas específicas del ministerio de niños en mi correspondencia regular por correo electrónico con nuestros voluntarios. La capacitación sobre la concientización del abuso también es parte de nuestro proceso de aprobación para los trabajadores del ministerio de niños.

5. Buscar la sabiduría de otros

El proceso de tomar medidas para prevenir el abuso en el ministerio de niños puede parecer desalentador. Un paso fácil es buscar la sabiduría de otros. Afortunadamente, hay quienes han pensado en el tema en gran detalle y han escrito sobre él. Un recurso útil es el libro de Deepak Reju On Guard: Preventing Child Abuse at Church [En guardia: prevengamos el abuso en la iglesia]. On Guard es exhaustivo y completo. No sólo es útil para describir el problema del abuso, sino también para ofrecer estrategias prácticas para protegerse contra él.

Los pastores y quienes lideran los ministerios de niños también pueden beneficiarse al conectarse con otras iglesias para averiguar cómo se aborda el problema en diferentes entornos. Organizaciones como Ministry Safe y el Evangelical Council for Abuse Prevention [Consejo Evangélico para la Prevención del Abuso] también son grandes recursos. El valor de estar informado y solicitar la ayuda de otros no se puede exagerar.

Conclusión

Los pasos enumerados anteriormente deben verse como un punto de partida. Hay más que se podría decir sobre el tema de la prevención del abuso, especialmente con respecto a las políticas de protección infantil. En última instancia, la mejor manera en que podemos cuidar a los niños es dirigiéndolos a Cristo. Tomar medidas para prevenir el abuso crea un entorno de ministerio infantil donde eso es posible.

Por lo tanto, debemos ver la prevención del abuso no sólo como un asunto de seguridad, sino de discipular a la próxima generación. Un ministerio de niños que piensa cuidadosamente en discipular a la próxima generación también debe pensar cuidadosamente en cómo proteger a los niños confiados a su cuidado.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés y traducido con el permiso de 9Marks.
  1. Centers for Disease Control and Prevention, «Child Abuse and Neglect: Fast Facts» [Maltrato y negligencia infantil: datos clave], https://www.cdc.gov/violenceprevention/childabuseandneglect/fastfact.html
  2. Evangelical Counsel for Abuse Prevention, https://ecap.net/.
  3. Gavin de Becker, citado en el libro de Deepak Reju On Guard: Preventing Abuse at Church [En guardia: prevengamos el abuso en la iglesia], (Greensboro, NC: New Growth Press, 2014). 26.
  4. MinistrySafe, «The Risk» [El riesgo], https://ministrysafe.com/the-risk/
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Chad Holmgren

Chad Holmgren es el pastor asociado de ministerios de familia y niños en Cornerstone Baptist Church en Roseville, Michigan.