046. Salmo 119: celebremos la Palabra de Dios
TRANSCRIPCIÓN
La Biblia nunca tiene el propósito de ser sólo un cuerpo de información mental, tampoco de ser relegada a sólo la dimensión religiosa de tu vida. Se ha dado para guiar todo lo que piensas, deseas, dices y haces. No es sólo informativa; tiene el propósito de ser transformacional.
Bien, vamos a ver el Salmo 119. No voy a leer el Salmo 119 completo porque tiene 176 versículos. El Salmo 119 es más largo que muchos libros enteros de la Biblia. Y es difícil saber qué decir sobre el Salmo 119. Es tan grande, tan magnificente, va casi más allá de la comparación que cualquier otra porción de la Escritura. Como dije, con 176 versículos, podría ser un libro independiente de la Biblia.
Y la estructura es muy interesante. Hay 22 estrofas de 8 versículos cada uno, siguiendo las 22 letras del alfabeto hebreo en secuencia. Dentro de una estrofa, la primera palabra de cada versículo comienza con la misma letra (letra a la que corresponde toda la estrofa). Ahora ese es un compromiso bastante significativo con el orden.
Bien, este salmo tan maravilloso y tan bien ordenado es una celebración de uno de los dones de Dios más dulces, más preciados y más esenciales para nosotros: el don de su Palabra.
He pensado muchas veces: ¿dónde estaría sin la Palabra de Dios? ¿Qué sabría? ¿Cómo tomaría decisiones? ¿Cómo enfrentaría la dificultad? ¿Cómo sabría lo que es correcto o incorrecto? ¿Cómo sabría lo que es sabio y lo que es necio?
Estoy tan agradecido por el don de Dios de su Palabra. Y existe una variedad de palabras usadas en el Salmo 119 para ella: su ley, sus testimonios, sus preceptos, sus estatutos, sus mandamientos y su Palabra.
Me gusta lo que dice la Biblia de estudio en inglés ESV sobre este salmo.
Este salmo refleja la visión de que el Señor, que abunda en amor y fidelidad inagotables, y que, por lo tanto, perdona libre y completamente a su pueblo cuando confiesan sus pecados, ama a su pueblo sin límites, y por lo tanto, también guía al fiel en el camino de la vida que generalmente es buena y hermosa.
Eso es simplemente hermoso. Este Dios perdonador y amoroso nos dotó con su Palabra porque Él sabe que necesitamos su guía.
El enfoque de esta celebración de la Palabra de Dios no es sólo información teológica; el enfoque está en la sabiduría moral de la Palabra de Dios. Creo que eso se captura en el versículo 105 del Salmo 119: «lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino».
Charles Spurgeon dijo: «si andas en un camino desconocido en la oscuridad y la lámpara está justo en tu cabeza, tu cabeza y tus pies caerán en una zanja».
Es hermoso; dice: «lámpara es a mis pies tu palabra». Pon atención a la ilustración aquí. Cuando estás caminando por la noche en un lugar desconocido, necesitas algo que brille en el camino, sobre tus pies, para que puedas saber cómo caminar. Esta es una imagen de una guía práctica y diaria, y de la sabiduría transformadora de la Palabra de Dios.
La Biblia nunca tiene el propósito de ser sólo un cuerpo de información mental, tampoco de ser relegada a sólo la dimensión religiosa de tu vida. Se ha dado para guiar todo lo que piensas, deseas, dices y haces. No es sólo informativa; tiene el propósito de ser transformacional.
Por lo tanto, tenemos una guía para todo en nuestras vidas porque la Palabra de Dios es la lámpara para nuestros pies y la luz en nuestro camino dada a nosotros por Aquel que es sabiduría en sí mismo.
Preguntas para reflexión personal o discusión en grupo
- En el pasado, ¿cuál ha sido normalmente tu enfoque para la lectura, la absorción y la meditación de la Palabra de Dios? ¿Se ha sentido más como una tarea o un ítem que tachar de tu lista cada día? ¿La has abordado como un deber o una obligación espiritual que completas sin sinceridad de corazón y sin una postura de construir una relación? Si es así, ¿por qué no tomas una pausa y le pides a Dios que te dé una perspectiva fresca de su Palabra que pueda cambiar de la obligación a la celebración cada día? Pídele que te dé un corazón que anhele su Palabra de la manera en que anhelas pasar tiempo con tu persona favorita. Pídele un celo renovado por la Biblia de una manera que sólo pueda ser atribuida a su gracia transformadora en tu vida.
- ¿De qué maneras ha sido difícil para ti ver la Palabra de Dios como algo más que información o conocimiento que debe reunirse? ¿El aspecto informativo de la Escritura, alguna vez perforó tu corazón de una manera que ha transformado tus comportamientos y tus actitudes diarias? Si no es así, ¿por qué crees que es así? Si es así, ¿en qué maneras has visto cambios específicos en tus acciones y pensamientos diarios? ¿De qué manera la Escritura ha sido específicamente una lámpara a tus pies y una luz en tu camino?
- Toma un momento para evaluar las áreas de tu vida que sabes que no honran a Dios (acciones, pensamientos, motivaciones, palabras, etc.) y si te sientes valiente, escríbelas y compártelas con alguien cercano a ti como tu cónyuge o un compañero de rendición de cuentas. Luego, en lugar de ir hacia la vergüenza y la culpa, predícate el Evangelio a ti mismo y pídele a Dios que use su Palabra para transformarte. Revisa tu lista y pídele al Señor que desmalece específicamente las áreas que tú sabes que lo están deshonrando y pídele que reemplace esas áreas con un cambio producido por el Espíritu. Ora pasajes de la Escritura específicos para tu lista y pídele a tu cónyuge o amigo a quien le compartiste la lista que ore por ti también.
Preguntas para conversar con niños
Para niños pequeños:
- ¿Por qué la Biblia es tan importante para nosotros no sólo para leerla, sino que también para obedecerla? ¿Qué pasaría si obedeciéramos, pero no tenemos realmente el corazón y la motivación correctos cuando obedecemos la Biblia? ¿De qué manera la Palabra de Dios nos transforma en personas que miran, actúan, hablan y piensan más como Jesús?
Para niños más grandes:
- ¿Crees que es posible un cambio real para los adultos que parecen estar estancados en un surco de pecado habitual? ¿Cómo has visto que la Palabra de Dios me ha cambiado (si es que ha habido algún cambio)? ¿Cómo has visto que la Palabra de Dios te ha cambiado a ti (si es que ha habido algún cambio)? ¿Cómo podemos orar los unos por los otros para que Dios pueda usar su Palabra para cambiar la manera en que nos vemos, actuamos, hablamos y pensamos para que seamos más como Jesús?
- (Si aplica): ¿me perdonas por no permitir que la Escritura me cambie? ¿Y me pedirás cuentas no sólo por leer la Palabra de Dios, sino por aplicarla auténticamente a mi vida para que cada día me parezca más y más a Jesús?
Publicado originalmente en Paul Tripp Ministries.