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El rápido crecimiento de la IA generativa —tanto en términos de popularidad como de capacidades técnicas— está levantando preguntas no sólo para las grandes empresas de tecnología, sino también para los pastores. ¿Deberían los pastores usar la IA generativa en la predicación o la oración pública, o deben abstenerse? ¿Pueden los pastores sólo leer resúmenes de IA en lugar de fuentes primarias cuando preparan los sermones? Estas preguntas sólo se harán más frecuentes a medida que la IA generativa se desarrolle y use cada vez más.

Por IA generativa me refiero a los modelos informáticos que procesan grandes conjuntos de datos para generar contenido como esquemas, párrafos e imágenes. En la práctica, esta definición significa usar herramientas como ChatGPT, Grok AI o Gemini.

Antes de entrar en mi argumento, quiero mencionar brevemente tres hechos sobre mí que son pertinentes para este artículo: primero, después de haber servido como anciano laico, tengo experiencia escribiendo sermones y oraciones congregacionales. Segundo, tengo un doctorado en Historia, donde estudié a William Perkins (1558-1602), uno de los puritanos ingleses más famosos que escribió extensamente sobre el pastorado y la predicación. Tercero, tengo una década de experiencia en roles de ingeniería dentro de Big Tech (Grandes Tecnológicas). Pongo estas tres perspectivas en juego al pensar en el pastor y la IA generativa.

Si bien hay maneras legítimas en que un pastor podría usar esta nueva tecnología, existen posibles peligros graves que debe considerar cuidadosamente. Para aclarar mi alcance, sólo estoy discutiendo el ministerio público del pastor de predicar y orar. No estoy considerando si es aceptable o no que un pastor escriba un primer borrador de un correo electrónico con IA generativa o si es una buena idea que el software de estudio bíblico use IA generativa para sintetizar 100 000 páginas de comentarios.

Debemos reconocer que hay cierta libertad cristiana en cómo cada pastor interactúa con la IA generativa en su ministerio público. Algunos optarán por evitar la IA por completo, viendo la tecnología como demasiado arriesgada. Otros emplearán herramientas de IA en la preparación de sermones, tareas administrativas y comunicaciones básicas. Ambas representan respuestas legítimas a la llegada de la IA generativa, siempre y cuando se implementen ciertas guías.

Los posibles peligros de la IA generativa para el ministerio público del pastor

Ya sea que estés del lado de los escépticos o de los optimistas, quiero ofrecer cinco posibles peligros para los pastores que usan IA en su ministerio público.

1. Plagio

El plagio representa quizás la dificultad más obvia de la IA generativa. Herramientas como ChatGPT o Grok se han vuelto sofisticadas y pueden producir esquemas detallados de sermones completos con aliteración en los subpuntos, ilustraciones, aplicaciones y referencias cruzadas. De manera similar, estas herramientas pueden escribir una oración de confesión completa, incluso entretejiendo ciertos temas bíblicos o pasajes bíblicos que sus usuarios proporcionen. Para algunos pastores ocupados, plagiar usando la IA generativa será inevitablemente una tentación demasiado fuerte. Déjame ser claro: usar texto producido por IA como propio es una forma de plagio. Sin duda, el plagio no es exclusivo de la IA generativa. Y, sin embargo, la naturaleza de la IA significa tener textos personalizados a tu disposición a los pocos segundos de darle una instrucción a la máquina. El plagio nunca ha sido tan fácil. Pastor, no socaves tu ministerio plagiando a la IA.

2. Evitar la reflexión crítica 

La IA generativa puede evitar fácilmente la reflexión crítica sobre un texto del sermón. Mientras escribo este artículo, estoy trabajando en un sermón para mi iglesia local sobre Efesios 1. Leo y reflexiono sobre el texto cada mañana. En esta etapa, intencionalmente, no he recurrido a comentarios ni a herramientas de IA generativa.

Algo así como la forma en que un niño necesita luchar con el aprendizaje de la multiplicación antes de usar una calculadora, así un pastor que recurre a varias ayudas antes de luchar con un texto bíblico evita su comprensión del texto y el sermón resultante. La incapacidad de trabajar con un texto y, en su lugar, depender de la meditación de otra persona, puede fácilmente convertir la predicación en una actuación retórica. Pero la predicación no es sólo hablar en público. La predicación requiere meditar en la Palabra de Dios para poder interpretarla y aplicarla a las personas directamente frente a tu púlpito. Ellos son a quienes Dios te llama a pastorear predicándoles. Al evitar tu propio estudio con la IA, pastor, inevitablemente evitarás de la experiencia de tu gente al estar bajo la Palabra predicada.

Así como desalentaría a cualquiera a comenzar la preparación del sermón leyendo un comentario, lo haría con aún más fuerza respecto a usar la IA generativa para crear un esquema o cultivar ideas para la aplicación, al menos hasta que él mismo haya luchado con la Escritura. Pasar tiempo prolongado leyendo y releyendo un texto es vital para los pastores. La IA generativa es un sustituto holgazán e inferior.

3. Evitar la aplicación particular

La Escritura enseña que los pastores tienen personas específicas a las que deben conocer, cuidar y pastorear hacia el cielo (1P 5:2). La IA generativa no conoce a tu congregación local. ChatGPT no siente el dolor de la pareja que lucha con la infertilidad. Gemini no puede relacionarse con la persona que lucha con el miedo al hombre en el trabajo. Grok no sabe cómo regocijarse cuando un miembro de la iglesia ve a un amigo cercano venir a Cristo.

Cuando prediqué recientemente sobre el Salmo 16:10, revisé mi guía telefónica de miembros y pensé en cómo se aplicaría el salmo a cada una de sus vidas. Confío en que esto ayudó a que la Escritura influyera en la iglesia de una manera que ninguna herramienta de IA generativa podría lograr.

Parte de tu trabajo como pastor es construir relaciones con tus ovejas de tal manera que cuando les prediques, lo hagas desde esa conexión personal, y ellos escuchen desde ella. Aunque no puedas ser amigo íntimo de cada miembro, incluso las interacciones breves proporcionan un terreno fértil para el pastor en la preparación del sermón y para el miembro al escuchar. No evites la reflexión cuidadosa sobre cómo un texto bíblico se aplica a tu congregación.

4. Pérdida de oportunidades de discipulado

La preparación del sermón es una gran oportunidad para discipular a otros. Por ejemplo, el predicador principal de mi iglesia local pasa 90 minutos cada miércoles con cualquier miembro interesado hablando sobre el texto del sermón, discutiendo su significado, esbozando un sermón y haciendo una lluvia de ideas sobre puntos de aplicación. Si bien mi pastor podría ahorrar tiempo usando IA generativa para hacer esto, estaría sacrificando todas las oportunidades de discipulado que le brinda preparar su sermón con su gente. Además, la interacción en vivo con los miembros lo ayuda a conocer mejor a su congregación a medida que refina su pensamiento bíblico. Puede que no prepares sermones exactamente como lo hace mi pastor. Cualquiera que sea la forma en que elijas hacerlo, te recomiendo que incorpores a otros en el proceso. Y con otros, no me refiero a ChatGPT. Me refiero a los miembros de tu iglesia. Preparar sermones con ellos los ayudará, sin duda, pero también te ayudará a ti. No pierdas esa oportunidad porque la IA sea más rápida o más conveniente.

5. Inexactitud 

Quinto, la IA puede ser inexacta. Incluso se sabe que a veces inventa información. Podrías pensar: «bueno, ¡planeo verificar todo lo que me dé!». Aun así, las mismas fuerzas que empujan a algunos pastores a usar la IA generativa —concretamente, la velocidad y la conveniencia— se prestan a aceptar sin sentido crítico el texto generado por la IA. Simplemente no quieres estar en una situación en la que prediques algo que sea teológicamente inexacto porque la IA te dijo que lo hicieras. Si uso la IA generativa, siempre verifico los hechos de todo lo que uso. Te recomiendo que hagas lo mismo.

Conclusión

Es casi seguro que la IA generativa no desaparecerá. Las empresas están invirtiendo miles de millones de dólares en el entrenamiento de mejores modelos. El llamado del pastor, sin embargo, no cambia. Jesús, el Pastor principal, le ha encargado a cada pastor: «apacienta mis ovejas» (Jn 21:17).

Si ves la IA generativa como un gran atajo o un gran ahorro de tiempo, entonces esa es una señal de alerta. Si la usas, ponla en un lugar bajo en tu lista de prioridades, y deja que sólo sea una herramienta para ser minucioso y riguroso en el estudio de la Palabra de Dios y en su aplicación a tu congregación local. Incluso de manera más fundamental, si bien mi argumento en este artículo es que los pastores pueden usar la IA generativa dentro de algunos marcos, el propósito que anima mi escritura es una preocupación por la adopción sin sentido crítico de la IA generativa por parte de los pastores.

Al igual que con gran parte de la tecnología, a menudo hay más de lo que parece a simple vista. Los beneficios pueden fácilmente enmascarar daños menos obvios pero más trascendentales.

Este recurso fue publicado originalmente en 9Marks.
Eric Beach

Eric Beach

Eric Beach vive en Washington, D. C.