por-amor-a-dios.jpgPOR AMOR A DIOS
Reseña: Andrés Birch

 

«En un mundo que considera la verdad absoluta, lo correcto y lo incorrecto, y la salvación como cuestiones sujetas a una interpretación individual, las firmes proclamaciones y las milagrosas historias bíblicas parecen obsoletas para los tiempos modernos. Pero no es la Palabra de Dios la que ha cambiado. En realidad, su relevancia y su poder de transformar vidas están intactos. Lo que sí ha sufrido una alteración es el número de personas que la consultan».

El primer tomo de estas reflexiones bíblicas diarias fue publicado por primera vez en inglés por Crossway Books en el año 1998, seguido por el segundo tomo en el siguiente año. Hoy, Publicaciones Andamio ya ha publicado el primer volumen, y a partir de 2014 estará disponible el segundo.

Ambos tomos siguen el calendario de lecturas bíblicas diarias presentado por el piadoso pastor escocés Robert Murray McCheyne (1813-1843) a su congregación a finales del año 1842, tan solo tres meses antes de su muerte, a los veintinueve años. El calendario de McCheyne, usado y altamente apreciado por millones de creyentes en estos últimos ciento setenta años, pero probablemente demasiado exigente para la mayor parte de la actual generación de posmodernos estresados (!), consiste en cuatro lecturas bíblicas diarias, dos de ellas para ser usadas en el culto familiar (¿te acuerdas de eso?) y las otras dos para el uso individual de cada creyente. Aunque la extensión de las lecturas varía un poco, la gran mayoría de ellas son de un capítulo de la Biblia. Así, siguiendo el calendario de McCheyne, en un año se lee toda la Biblia y el Nuevo Testamento y los Salmos dos veces.

Lo que ha hecho Carson ha sido extender el calendario de McCheyne sobre dos años, en vez de cubrirlo en uno solo, comentando en el primer tomo las lecturas diseñadas para el culto familiar y en el segundo las lecturas para el uso personal. (Ha hecho algunos cambios al calendario de McCheyne, pero pocos.) En resumen: cualquier lector que use los dos tomos de Carson podrá seguir el calendario de M'Cheyne, pero en dos años en vez de en uno solo, y con la gran ventaja de ir acompañado de las profundas reflexiones bíblico-teológicas de un piadoso erudito del calibre de Donald A. Carson.

¿Qué tienen de buenas las reflexiones de Carson? Pues, ¡mucho! (1) Fidelidad: Carson es un guía doctrinalmente fiable, aun cuando el lector no esté de acuerdo con él en algún detalle de sus comentarios; (2) Seriedad: Carson toma muy en serio tanto la Teología Bíblica como la Hermenéutica Bíblica, interpretando cada texto bíblico en su contexto histórico, literario y teológico, y negándose a sacar textos fuera de sus contextos con la (mala) excusa de un propósito «meramente devocional»; (3) Cristocentricidad: las virtudes del punto anterior jamás inducen a Carson a abandonar la centralidad de Cristo y del evangelio como hilo conductor de toda la Biblia; (4) Profundidad: a diferencia del tipo de libros de lecturas diarias al que muchos estamos (tristemente) acostumbrados, Carson no se avergüenza de ser teológico, ¡sin complejos! —construye su aplicación al lector sobre una sólida y necesaria base bíblico-teológica—; y: (5) Originalidad: Carson no deja de sorprender al lector con percepciones a las que éste, en muchas ocasiones, no hubiera llegado solo.

Como nota personal, a lo largo de los más de cuarenta años (hasta ahora) de mi vida cristiana, he usado bastantes libros, libritos y planes de lecturas diarias, algunos mejores que otros, pero no dudaría en testificar que, sin quitar nada de lo bueno de otros materiales disponibles, no he encontrado nada que me haya satisfecho o edificado más que esta obra de Carson. ¡Te animo a probarla!

 

Por amor a Dios. Volúmenes I y II. Donald A. Carson. Publicaciones Andamio, 400 y 404 páginas respectivamente.

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