pred sonbra 2.pngLA PREDICACIÓN QUE DIOS BENDICE

Reseña: Tim Challies

Existen libros sobre predicación que son escritos para predicadores. Estos son libros que enseñan los aspectos prácticos de la predicación, y están llenos de consejos prácticos e ilustraciones. Hay un lugar para este tipo de trabajos. Existen otros libros sobre predicación que son escritos para todos los cristianos. Estos son libros que describen el poder y la prioridad de la predicación en la iglesia cristiana y en la vida cristiana. El libro de Steven Lawson, La predicación que Dios bendice cae directamente en la segunda categoría. Este es un libro para todos nosotros, ya sea que prediquemos semanalmente, ocasionalmente o nunca en lo absoluto.

Detrás de este libro hay una historia interesante. En mayo del 2011, Lawson debía dar una charla en la Conferencia Anual de Pastores en el Instituto Bíblico Moody. Decidió hacer una exposición sobre 1 Corintios 2:1-9 y la tituló «La predicación que Dios bendice». Ese mensaje resonó en los hombres que asistieron a la conferencia y Lawson mismo experimentó una inusual sensación tangible de la ayuda y de la complacencia del Señor al predicarlo. Él llevó este mensaje con él a Rusia, a California y a Orlando, y cuando lo predicó, el Señor despertó a su pueblo. Después de todo, cada cristiano sabe, o debe saber, que «según el estado del púlpito, así es el estado de la iglesia. Esto nunca ha sido más cierto de lo que es el día de hoy. Ninguna iglesia puede elevarse más alto que su púlpito. La vida espiritual de cualquier congregación y su crecimiento en la gracia jamás excederán el punto máximo que marque su púlpito». Este es el mensaje central de este libro.

En su clásico estilo Lawson, él escribe con una estructura clara y aliterada. Desde 1 Corintios 2:1-9, él observa la pobreza de la enseñanza moderna, la prohibición de la enseñanza mundana, la preeminencia de Cristo en la predicación, el poder del Espíritu en la predicación, la predestinación del Padre en la predicación y el desfile de los predicadores fieles. Él no solo les escribe a los pastores, sino que a todos los cristianos; a aquellos que predican y a aquellos que escuchan la predicación.

Llevar a cabo el ministerio de la predicación semana a semana es responsabilidad del pastor. Él es quien debe dedicarse a sí mismo a estudiar, a entender y a explicar la Palabra de Dios. Lawson está en lo correcto al decir que «según el estado del púlpito, así es el estado de la iglesia». Un pastor debe entender qué es la predicación, por qué es importante y cómo hacerlo lo mejor que puedan. Lawson ha escrito un libro que desafiará al pastor otra vez a dedicarse a sí mismo al llamado más urgente.

Sin embargo, el pastor no es la única persona en una iglesia que debe entender la importancia de la predicación de la Palabra de Dios. Cada cristiano tiene la responsabilidad de congregarse en una iglesia donde la Palabra de Dios se predique fielmente, ya que según el estado del púlpito, así es el estado del cristiano. La predicación superficial lleva a cristianos superficiales; la predicación sin el Evangelio inevitable crea oyentes sin el Evangelio. Es la responsabilidad de cada cristiano entender el poder y la necesidad de la predicación y la responsabilidad de cada cristiano ser capaz de distinguir el tipo de predicación que la Biblia exige de las muchas predicaciones falsas. La predicación que Dios bendice es exactamente el tipo de libro que un cristiano debe leer para entender el tipo de predicación que alimentará mejor su alma y para entender su responsabilidad de ponerse bajo ese tipo de predicación.

He leído muchos otros libros escritos por Steve Lawson y lo he escuchado predicar muchas veces. Sin embargo, lo que resaltó para mí en este libro fue que ama la predicación porque ama a Jesús. Su deseo por la predicación poderosa y expositiva es, en primer lugar, un deseo por ver a su Salvador proclamado en poder. Él no ama la predicación por su amor propio, sino porque la predicación exalta a Cristo, glorifica a Dios y llama al pueblo de Dios desde las tinieblas a la luz. Él valora la buena predicación —la mejor predicación— porque es en este tipo de predicación que Dios se glorifica más. La seriedad de Lawson es contagiosa; su pasión casi irresistible.

La predicación que Dios bendice es un llamado urgente a los pastores a predicar la Palabra de Dios a la manera de Dios y un llamado igual de urgente para que todos exijamos y no esperemos nada menos. 

La predicación que Dios bendice. Steven J. Lawson. Poiema Publicaciones, 112 páginas.

Esta reseña fue publicada originalmente en Tim Challies. | Traducción: María José Ojeda



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Tim Challies es un seguidor de Jesucristo, esposo de Aileen y padre de tres niños. Se congrega y sirve como pastor en Grace Fellowship Church en Toronto, Ontario. Es autor de cinco libros, entre los cuales puedes encontrar: Discernimiento: una disciplina práctica y espiritual, Limpia tu mente y Haz más y mejor; es  cofundador de Cruciform Press y escribe regularmente en challies.com.


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