6c.pngDía 6: descansa en el perdón
Mike Leake 

Durante todo marzo, compartiremos contigo una serie de devocionales llamada Treintaiún días de pureza. Treintaiún días de reflexión sobre la pureza sexual y de oración en esta área. Cada día, compartiremos un pequeño pasaje de la Escritura, una reflexión sobre ella y una breve oración. Este es el día seis:

Y cuando ustedes estaban muertos en sus delitos y en la incircuncisión de su carne, Dios les dio vida juntamente con Cristo, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz (Col 2:13-14). 

Cada pecado que has cometido ha sido registrado. Cada pecado sexual; cada pensamiento lujurioso; cada acción vergonzosa; cada secreto oscuro; todo. Y solo uno de esos pecados que menosprecian a Dios es suficiente para que seas arrojado al infierno por la eternidad. Este es tu registro de deuda. ¡Qué pensamiento tan aleccionador y aterrador!

Sin embargo, es igualmente cierto que si eres parte de aquellos a los que Dios «les dio vida juntamente con Cristo», ese registro ya no es tuyo. Ese registro de deuda que se levanta contra ti es cancelado. Ya no tienes más deudas. Ya no tendrás que soportar ni la más mínima medida de la ira de Dios contra ti, porque Jesús ya la soportó completamente. Él pagó tu deuda completa. No hay ni un solo pecado en tu registro de deuda (pasado, presente o futuro) que no haya sido pagado por Jesús. Descansa en eso hoy; descansa en eso cada día. 

Padre, puesto que aceptaste el sacrificio de Cristo en mi lugar, soy perdonado. Debería tener un registro de deuda que me separe de tu bondad por toda la eternidad. Sin embargo, en Cristo estoy libre de deuda. Gracias por aceptar su pago por mi deuda. Gracias porque aunque era un pecador inútil y sin esperanza, Cristo murió por mí. Gracias por no exigir que me limpie a mí mismo para obtener tu perdón, porque sé que nunca podría limpiarme lo suficiente. Pero tú puedes. Ayúdame, Padre, a descansar en tu perdón mientras lucho con este pecado.

 

Este recurso fue originalmente publicado en Tim Challies | Traducción: María José Ojeda

 

 



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Mike Leake es pastor asociado de la Primera Iglesia Bautista de Jasper, Indiana. Él y su esposa, Nikki tienen dos hijos (Isaiah y Hannah). Mike es autor de Torn to Heal [Destrozado para sanar] y publica regularmente en su blog mikeleake.net.



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