4.jpg¿QUÉ MÁS PUEDO HACER CON MI MONTÓN DE LIBROS?
Marty Sweeney 

Existe un montón de libros en mi repisa. Es uno que crece y crece sin detenerse. No estoy seguro de lo que haré con él. Me hace sentir culpable cada vez que lo veo.

Espera. Crees que es un montón de libros sin leer, ¿no es así? 

Bien, para ser justos, podría estar hablando sobre ese montón, pero no es así. Más bien, me refiero al montón de libros que ya leí. En la bondad de Dios, me gustan casi todos los libros que he leído. Es más, me gustan tanto que me llego a sentir mal porque se quedan aquí. Los he leído, pero no quiero considerarlos como libros «terminados». 

He estado pensado en cómo puedo aplicar los principios del discipulado al montón de libros leídos. Mis amigos en Sydney me enseñaron a «no dejar nunca que la enseñanza que está en mí termine en mí». No es muy llamativo, pero tengo un pensamiento similar: «nunca permitas que un libro que acabas de leer permanezca dormido en tu repisa».

Ahora bien, podría aplicar esto simplemente al pensar en personas a las que podría regalarles un libro y habría progreso si es que sigo ese pensamiento. Sin embargo, no creo que sea suficiente. Creo que el montón de libros leídos representa un sinfín de formas en las que podría hacer que las verdades contenidas en ellos lleguen a los corazones y mentes de otras personas. Esa es la razón por la que desarrollé una lista de preguntas para hacerme a mí mismo durante y después de leer un libro, que me ayude a aplicar sus ideas a mi propia vida y a pensar en qué personas podrían beneficiarse de ellas. Estos son algunos ejemplos:

  • ¿Vale la pena quedarme con el libro para volver a leerlo?[1]
  • Si es así, ¿con quién podría leerlo? ¿Por qué?
  • ¿Cómo puedo hacer que alguien lea este libro conmigo? ¿Qué diría para persuadir a esa persona? ¿Cómo funcionaría (ej. reuniéndonos dos veces al mes para tomar un café)?
  • Mientras leo este libro con alguien más, ¿cómo debería hablar sobre los puntos clave? ¿Qué necesita escuchar realmente esa persona?
  • Una vez que mi amigo haya leído el libro, ¿qué podría hacer para animarlo o animarla a leerlo con otra persona? 

A medida que he comenzado a aplicar esto en los libros que estoy leyendo y he comenzado a hablar sobre este proceso con otras personas, he notado algunos puntos importantes: 

  • No tengo que estar de acuerdo con cada punto que se expone en el libro. De hecho, los desacuerdos sobre algunos puntos secundarios a menudo forman la base para grandes discusiones con otras personas.
  • El libro no necesita adecuarse a nadie. Acabo de terminar un libro sobre santificación que encontré tremendamente útil, pero sí sé que para algunas personas, ciertamente no sería tan beneficioso.
  • Estoy intentando leer regularmente un libro evangelístico. Esto me ayuda a considerar detenidamente en formas para enganchar con no cristianos. Además, en este momento, me golpea pensar con detención con quién podría leer un libro evangelístico. 

Cuando piensas en tu montón de libros leídos, te animo a pensar hacia afuera. En otras palabras, no consideres solo qué libros consumir. Considera tus lecturas de libros cristianos fieles como un tiempo en el que estás pensando y leyendo en el lugar de alguien más. Es muy probable que esa persona no tenga a nadie más pensando en él o en ella de esa manera.

Espero que veas el poder de este cambio de mentalidad en cuanto a tu montón de libros leídos. Sirve como una buena forma de usar tus recursos (sin duda respecto al dinero y al tiempo que inviertes en el libro). Sin embargo, más importante aún, en términos de tu preciado tiempo como un discípulo que hace discípulos. Lee como un discípulo (aprendiz) y como un hacedor de discípulos al mismo tiempo. ¿Quién no necesita ese tipo de eficiencia en la vida?


[1] Me di cuenta de que algunos libros son libros de referencia útiles.

Reproducido de GoThereFor.com, publicado por Matthias Media (www.matthiasmedia.com). Propiedad literaria. Todos los derechos reservados. Usado con permiso. | Traducción: María José Ojeda
Descargar PDF aquí

 


Marty-sweeney.jpg
Marty Sweeney
comenzó Matthias Media USA en el 2006. Él sigue supervisando Matthias Media Ministries (una organización sin fines de lucro) que ahora se ha extendido a América del Norte y otros lugares. También sirve como pastor de ministerios para adultos en Old North Church. Estudió finanzas en la universidad y teología en el seminario. En la actualidad, él y su esposa, Abigail, viven al noroeste de Ohio con sus cuatro hijos y su poodle mediano, Theo.


¡COMPARTE ESTE ARTÍCULO!