12.pngCÓMO PREPARARSE PARA EL DOMINGO
Cassie Watson

¿Qué hiciste para prepararte para ir a la iglesia la semana pasada? Quizás puedes pensar que esta es una pregunta irrelevante si no eres pastor o líder de servicio, pero la iglesia no debería ser tan solo otra actividad de ocio en tu calendario. Dios nos ha dado un mandato crucial: hacer discípulos a todas las naciones (Mt 28:19). Podemos ser mejores discípulos (y hacedores de discípulos) si consideramos cuidadosamente cómo reunirnos.

¿Por qué vamos a la iglesia?

Las cartas de Pablo a las diversas iglesias del primer siglo nos ayudan a entender el propósito de reunirnos como el pueblo de Dios. Él describe cómo debe verse la vida comunitaria: venimos a adorar a Dios, a escuchar su Palabra predicada y a amar a su familia. ¿Cómo podemos prepararnos bien para estas responsabilidades?

Prepárate para adorar

Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes, con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones. Y todo lo que hagan, de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de él a Dios el Padre (Col 3:16-17). 

Pablo nos exhorta a considerar nuestras vidas completas como adoración (y nuestra reunión semanal es una oportunidad única para hacer esto comunitariamente). Si mi mente ha estado lejos de Dios todo el día, no puedo esperar cambiar de repente al «modo adoración» cuando entro por la puerta de la iglesia. Nuestros corazones no están diseñados de esa manera. 

He descubierto que es beneficioso apartar el domingo como un sábado. Esto mantiene a mi mente libre de la lista de quehaceres sin terminar y de las sigilosas fechas límites. También evito hacer nada frente al televisor (no puedo meditar en la eternidad cuando la capacidad de mi mente se ha reducido al tamaño de la pantalla). Mis domingos son para leer, orar y adorar, descansar, tomar largos baños y ver a amigos y familia. Por supuesto, en ocasiones hay semanas en las que esto no sucede, pero hacerlo una norma me ha entrenado para terminar el trabajo esencial antes de que llegue el domingo.

Lo más importante que puedes hacer para prepararte para ir a la iglesia es pasar tiempo con Dios por medio de la lectura bíblica y la oración. Reunirse comunitariamente no significa que debamos descuidar nuestros devocionales personales. En los domingos, puedo dedicar más tiempo a esta disciplina que en cualquier otro día, y luego ir a la iglesia con un corazón que ya está orientado hacia la adoración.

Prepárate para escuchar

Tú, sin embargo, persiste en las cosas que has aprendido de las cuales te convenciste, sabiendo de quiénes las has aprendido. Desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo. Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra (2Ti 3:14-17)

Existe una buena razón por la que los sermones deben ser la pieza central de los servicios de nuestra iglesia: la congregación completa es construida en fe al escuchar juntos la Palabra de Dios predicada. A menudo, mi pastor nos anima a leer el pasaje del sermón con antelación; el texto de la próxima semana está impreso en el boletín de noticias de nuestra iglesia. Si el sermón es parte de una serie, quizás sería una buena idea revisar las notas previas para recordarse lo que fue predicado antes. 

Limpiar mi mente de tareas fijas es esencial para que me concentre durante el sermón. Es difícil concentrarte cuando intentas recordar que debes conversar con el líder que te acompaña en el estudio bíblico después del servicio, saludar a tu amiga que no ha ido a la iglesia por un par de semanas y retirar el formulario del grupo de jóvenes de la oficina. Escribe todo esto para que no te quite la atención de lo que es importante. 

Prepárate para amar

No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considera al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás (Fil 2:3-4) 

Pasa más tiempo antes del servicio pensando y orando sobre dónde te vas a sentar. Si esto te parece excesivo, lee el excelente librillo de Tony Payne, How to Walk into Church [Cómo entrar a la iglesia, disponible solo en inglés por el momento]. Él desafía a cada miembro de la iglesia a considerar por qué están ahí y cómo pueden construir mejor el cuerpo de Cristo.

Como un sacrificio de amor, está dispuesto a renunciar a tu lugar favorito con el fin de sentarte con alguien más. Podrías no haber decidido con quien sentarte antes de llegar, pero puedes hacer un plan: ¿te sentarás con alguien nuevo cada semana, irás directo al rostro desconocido o apoyarás a un amigo que está pasando por un tiempo difícil? 

Haz lo que sea para estar en la iglesia a tiempo. Si te estás acostando tarde, es mucho más difícil tomar decisiones amorosas sobre dónde sentarte. Es probable que te sientes en el asiento más cercano para evitar llamar la atención. También piensa con quién vas a conversar después del servicio. Comparto la tentación de conversar con mis amigos de inmediato, pero probablemente hay alguien en nuestra congregación que necesita ánimo, oración o solo una conversación amistosa. 

Un desafío: sé proactivo

Probablemente, tu preparación para el domingo no se vea exactamente (o en lo absoluto) así. Yo voy a un servicio vespertino y no tengo hijos; cualquiera sean nuestras circunstancias, debemos considerar detalladamente cómo podemos pasar tiempo amando verdaderamente y sirviéndonos los unos a los otros y a Dios en la iglesia. 

La gracia de Dios es poderosa. Él obra independientemente de nuestra distracción, egoísmo y falta de preparación. Sin embargo, por el bien de nuestros hermanos y hermanas y la gloria de Jesucristo, está en constante oración y sé proactivo. La iglesia no es un deporte para espectadores; entrénate antes de comenzar. Considérate un sacrificio vivo (Ro 12:1) y mata tu deseo de que la iglesia se trate completamente de lo que es cómodo para ti. 

Reproducido de GoThereFor.com, publicado por Matthias Media (www.matthiasmedia.com). Propiedad literaria. Todos los derechos reservados. Usado con permiso. | Traducción: María José Ojeda

 

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Cassie Watson
es una escritora de Sydney, Australia. Sirve en la iglesia anglicana Merrylands, con una pasión particular por ver mujeres crecer en su conocimiento y amor por Jesús.



 
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